
El Real Madrid destituye a Xabi Alonso pese a sus números positivos al frente del equipo
La Gaceta Deportiva
Desde el punto de vista estrictamente deportivo, el balance de Xabi Alonso al frente del Real Madrid fue positivo. En apenas seis meses dirigió 19 encuentros, con un registro de 14 victorias, 3 empates y solo 2 derrotas. Números que, en condiciones normales, no suelen justificar una destitución en un club de máximo nivel.
Sin embargo, todo apunta a que la clave de su salida no estuvo en el rendimiento del equipo, sino en la gestión del vestuario. Un entorno repleto de estrellas y egos consolidados, históricamente complejo de manejar, habría condicionado la continuidad del técnico. Desde fuera, la sensación es que el problema fue interno y estructural, más que táctico o competitivo.
La salida de Xabi Alonso resulta especialmente llamativa por su perfil. Referente de una época dorada del club y recibido con entusiasmo por la afición, su etapa terminó de forma prematura, pese a haber sido una apuesta estratégica tras su exitoso paso por el Bayer Leverkusen. La incógnita ahora es si su posible sucesor, como Arbeloa, logrará donde Alonso no pudo; una respuesta que solo dará el tiempo.

El club hizo oficial la decisión mediante un comunicado en el que anunció la desvinculación de mutuo acuerdo:
El Real Madrid C. F. comunica que, de mutuo acuerdo entre el club y Xabi Alonso, se ha decidido poner fin a su etapa como entrenador del primer equipo.
Xabi Alonso siempre tendrá el cariño y la admiración de todo el madridismo porque es una leyenda del Real Madrid y ha representado en todo momento los valores de nuestro club. El Real Madrid siempre será su casa.
Nuestro club agradece a Xabi Alonso y a todo su equipo técnico el trabajo y la dedicación en todo este tiempo, y les desea mucha suerte en esta nueva etapa de sus vidas.
Más allá del comunicado institucional, la decisión deja un interrogante abierto: cuando los números acompañan, pero el vestuario no responde, el margen de error para cualquier entrenador, incluso para una leyenda del club, se reduce al mínimo.


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